Cuidado
con los proveedores que pueden afectar la imagen pública
de su empresa
Si
usted desea construir una imagen empresarial poderosa que
con el tiempo se convierta en uno de los factores más
importantes para que sus clientes lo prefieran, entonces lea
lo siguiente:
Uno
de las factores más importantes a considerar en el
cuidado de su imagen pública y su marca es la elección
de sus proveedores; de lo contrario, éstos podrían
afectar drásticamente su servicio y, por ende, su reputación
en el mercado.
Para
muestra, basta un botón
Recientemente uno de mis clientes, con
la intención de elevar sus ventas, decidió contratar
el servicio de las terminales punto de venta, aquellas máquinas
que permiten a las empresas aceptar pagos con tarjeta de crédito.
Acudió a uno de los bancos con mayor reputación
de México. Fue recibido por un ejecutivo de cuenta
y el trato que le brindó fue amable. El paquete de
servicio empresarial que le presentó ofrecía
respuesta inmediata, la promesa de depositar las ventas netas
al día siguiente hábil y un plan de comisiones
aceptable. Sólo le faltaba una cosa por saber a mi
cliente: si el sistema que le ofrecían trabajaba con
las computadoras que él usa, esas del logotipo de la
manzanita. Este punto para él era lo más importante,
de no ser compatible la plataforma de servicio del banco con
sus computadoras, contratar la terminal punto de venta no
le serviría de nada… Al preguntarle sobre esto,
el ejecutivo de cuenta le respondió que el sistema
del banco funcionaba sin problemas también con el tipo
de computadoras que tenía. Mi cliente creyó
en las palabras del ejecutivo del banco, pues le respaldaba
la gran reputación y prestigio de la marca; le
dio su voto de confianza. Cuál sería su
sorpresa después de darse cuenta que al vendedor le
importó poco su necesidad y con tal de hacer una venta
más, y sin estar seguro de su respuesta, le mintió.
El servicio del banco no trabajaba con la plataforma de sus
computadoras y el mismo banco, lavándose las manos,
le recomendó comprar una PC para poder tener acceso
al servicio. ¡No obstante con esto!, las promociones
a meses sin intereses no se reflejaban en los estados de cuenta
de sus clientes, además de que el banco no le dio una
buena capacitación en la operación de la terminal
punto de venta, misma que le ocasionó más y
más fallas en su servicio, que a ojos de sus clientes,
serían de su empresa, haciéndola parecer como
una compañía mentirosa, como lo fue el banco.
Era una cuestión muy delicada, pues la reputación
de toda la empresa estaba en juego, todo por una “mentirita
piadosa” del vendedor, el cual, al enterarse de lo sucedido
y ser promovido a otra sucursal, se olvidó de mi cliente
y no se hizo responsable por los perjuicios ocasionados.
Hoy,
mi cliente no confía, y con justificada razón,
en el banco ni en su personal y ha decidido cambiar inmediatamente
de proveedor. Uno que se sume a la experiencia del servicio
que desea ofrecer a sus clientes y, en consecuencia, ayude
a mantener su buena imagen y reputación. Después
de todo, ganar un nuevo cliente cuesta mucho trabajo, perderlo
puede suceder en segundos.
¿Qué
deseo compartirles con esta anécdota?
1) La elección de un mal proveedor
afectará la experiencia de compra del cliente, generándole
una mala opinión de su marca, afectando lo más
valioso que tiene su empresa: su imagen, su reputación
(misma que su cliente “insatisfecho y decepcionado por
la confianza que depositó en su organización
y su marca” difundirá a, por lo menos, 10 personas
más).
2)
La imagen de cualquier empresa, marca, producto y servicio,
no es únicamente su publicidad ni su imagen corporativa,
es más que eso, pues la imagen, aquella que se queda
grabada en la mente de nuestros clientes, se gesta durante
todo el proceso de la experiencia de compra y del uso del
producto o servicio: antes, durante y después de la
compra.
3)
Acérquese a consultores expertos en cuidar y mantener
la buena imagen y reputación de su empresa, mediante
la planeación del PROTOCOLO DE SERVICIO, es decir los
puntos que establecen de manera clara a todos los empleados
(incluidos sus vendedores) los pasos a seguir para diseñar
una experiencia de compra inolvidable para todos sus clientes.
Recuerde
que una buena imagen no es cuestión de suerte sino
de una estrategia planificada y llevada a la práctica.
